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Novak Djokovic levantando el trofeo de Wimbledon, que supone el tercer Grand Slam de su carrera

El “All England” de Londres fue por fin testigo del ascenso definitivo del serbio Novak Djokovic a la cima del tenis mundial. Con el número uno asegurado con su victoria en semifinales, sólo le quedaba derrotar a Rafa para consolidar su reinado en este 2011.

Era la final del traspaso de poderes, y sólo la trayectoria de Nadal sembraba ciertas dudas sobre la victoria de Djokovic. Por segunda vez se encontraban en la final de un Grand Slam, y lo hacían después de haberse visto las caras en cuatro finales este año.

Indian Wells, Miami, Montecarlo y Roma contemplaron atónitos como Nadal sucumbía impotente a los golpes del serbio. Especialmente dolorosas fueron las dos últimas, disputadas sobre tierra batida –la superficie que el español ha dominado con mano de hierro desde hace más de siete años-, y resueltas con relativa facilidad en dos sets por “Nole”.

Eran cuatro precedentes que, sumados a la falta de presión de saberse ya número uno mundial, otorgaban todo el favoritismo a Djokovic. Pero sobre todo, el hecho de haber perdido un solo partido en todo el año, el que le enfrentó al suizo Roger Federer en las semifinales de Roland Garros y que puso fin a su racha de 43 victorias consecutivas.

Rafa Nadal sucumbió ante Novak Djokovic y no pudo sumar su tercer Wimbledon

Enfrente estaba un Rafa Nadal que se plantaba en su quinta final de Wimbledon, con la intención de conquistar su tercer título y el undécimo Grand Slam de su carrera. De lograrlo se habría convertido en el cuarto jugador de la historia con más cantidad de “grandes”, igualando a dos mitos como Rod Laver y Bjorn Borg –a quien ya igualó la impresionante marca de seis títulos de Roland Garros-. Por delante sólo habrían quedado Roy Emerson con 12, Pete Sampras con 14 y Roger Federer con 16.

Pero no era el día de Rafa Nadal, al igual que tampoco está siendo su año. O mejor dicho, era el día y el año de Novak Djokovic. Ganó el primer set por 6-4 y dominó el segundo por 6-1. La tercera manga hacía soñar a Nadal, que se impuso por 6-1; pero en el cuarto set Novak jugó mejor en los momentos decisivos y con un oportuno “break” estableció el 6-3 en el marcador y se coronó rey de Wimbledon por primera vez en su carrera.

El serbio ha pasado de ser la alternativa a la dualidad Roger-Rafa a convertirse en el referente del tenis mundial en este 2011, donde ya acumula la friolera de ocho torneos. Dos Grand Slam –Australia ante Andy Murray y Wimbledon-, cuatro Masters 1000 –Indian Wells, Miami, Montecarlo y Roma; todos ante Rafa-, un Masters 500 –Dubai ante Federer-, y un Masters 250 –Belgrado ante Feliciano López-.

Con estos datos la llegada al número uno era sólo cuestión de tiempo. Pudo ser en la arcilla parisina, pero Federer se cruzó en su camino y pospuso su ascenso. Ha tenido que ser en la hierba londinense, en el torneo más mítico de la historia; y ganando a Nadal en la final, creando mayor simbolismo del traspaso de poderes.

La victoria de Djokovic en Wimbledon ante Rafa coincide con el traspaso del número uno

“Nole” acaba así con la dualidad Roger-Rafa en lo alto del ranking, destrozando un dominio que duraba ya desde el 2 de Febrero de 2004; cuando el suizo desbancaba al estadounidense Andy Roddick. Federer lideró la tabla durante más de cuatro años, hasta que el 18 de Agosto de 2008 Rafa Nadal se convertía en el tercer jugador español en la historia en proclamarse número uno del mundo, tras Carlos Moyá y Juan Carlos Ferrero.

El mallorquín pasó casi un año al mando, hasta el 6 de Julio de 2009; cuando Federer recuperó el liderato. De nuevo casi un año después Rafa volvió a lo más alto. Era el 7 de Junio de 2010. Y así hasta hoy, 4 de Julio de 2011; en el que Novak Djokovic ha destrozado la hegemonía del suizo y el español.

La irrupción del balcánico abre un nuevo interrogante en el mundo del tenis. ¿Estamos ante el inicio de la “era Djokovic”, o por el contrario nos encontramos en los albores de una nueva bipolaridad Novak-Rafa?

Novak Djokovic celebra el punto definitivo que le hacía campeón de Wimbledon por primera vez en su carrera

Esta temporada el balear no ha conseguido derrotar al balcánico, pero si algo ha demostrado Nadal en su carrera es que las dificultades sólo le sirven para mejorar cada vez más su tenis. Además, si analizamos la temporada de Rafa; sólo Djokovic ha sido capaz de derrotarle con asiduidad. Ha ganado sólo tres títulos –Montecarlo, Barcelona y Roland Garros-; pero ha sido finalista en cinco, y en todos ellos ha sido derrotado por el serbio.

Únicamente en tres torneos ha sucumbido antes del último día. El que abría la temporada en Doha, donde cayó en semifinales ante el ruso Nikolai Davydenko; el Open de Australia, donde acudió renqueante y fue derrotado en cuartos por David Ferrer; y el reciente torneo de Queen’s, donde también cayó en cuartos ante el francés Jo-Wilfred Tsonga.

En resumen, Rafa ha sido claramente el segundo mejor tenista del año; o cómo podríamos denominarlo viendo el nivel de Djokovic, el número uno de los mortales. Ahora a Nadal le toca el más difícil todavía, encontrar la forma de ganar al serbio.

La rivalidad Djokovic-Nadal puede abrir un nuevo gran capítulo en el tenis mundial

La otra gran incógnita es hasta dónde puede llegar “Nole”. Resulta evidente que el impresionante nivel de juego del que disfruta en la actualidad no puede ser infinito. Algún día bajará la guardia, caerá lesionado o alguna de las grandes raquetas del circuito –Nadal, Federer o Murray- encontrará la forma para derrotarle. El suizo ha sido el único que lo ha hecho este año, pero coincidió con uno de los peores partidos del serbio –sin quitarle ningún mérito a Roger-.

No obstante, ahora Djokovic no debe pensar en cuánto durará el momento dulce que vive ahora mismo. Su misión ha de ser la de continuar partido a partido, no variar un ápice las rutinas y las dietas que ha adquirido este 2011; el año que pasará a la historia del tenis como el que vio pasar al balcánico de gran aspirante al trono a rey por derecho propio.

Repasemos ahora la trayectoria de Novak en la ATP, desde sus primeras victorias hasta su llegada al uno:

Novak Djokovic en 2006 tras ganar su primer título como profesional

Djokovic se dio a conocer ante el gran público con 19 años, cuando en Julio de 2006 ganó su primer torneo ATP: el Masters 250 de Amersfoort (Holanda); en el que se impuso 6-0, 6-0 al chileno Nicolás Massú. Dos semanas más tarde demostró que no era flor de un día llegando a la final de Umag (Croacia), donde tuvo que retirarse ante el suizo Stanislas Wawrinka.

Ese 2006 no volvió a llegar a ninguna final, pero ascendió del puesto 78 hasta el 16. Y ya al año siguiente consolidó su candidatura a los lugares de mayor privilegio del “ranking”. Lo hizo ganando cinco torneos, incluidos sus dos primeros Masters 1000 –Miami y Montreal, ambos sobre pista dura-. Pero su gran logro de la temporada fue llegar a la final del US Open, donde cayó ante Roger Federer. Al finalizar ese 2007 ya estaba situado como número tres del mundo, posición que conservó con facilidad durante años.

En 2008 “sólo” ganó cuatro títulos, pero todos ellos de gran nivel. Empezó la temporada ganando su primer trofeo de Grand Slam en Australia, donde derrotó a Jo-Wilfred Tsonga en la final. Después llegaron las victorias en los Masters 1000 de Indian Wells y Roma, para finalizar la temporada imponiéndose a Nikolai Davydenko en la Tennis Masters Cup de Shanghai.

Con la victoria ante Tsonga en Australia 2008 Djokovic inauguró su casillero de Grand Slam

Al año siguiente conquistó otros cinco torneos, pero no fue su mejor temporada y llegó a bajar hasta el top 4. Sólo destacó el Masters 1000 París, aunque perdió otras cuatro finales de dicha categoría. 2010 empezó bien con la llegada al top 2 por primera vez, pero se fue diluyendo y sólo sumó dos títulos menores, los Masters 500 de Dubai y Pekín. Lo mejor del año fue llegar de nuevo a la final del US Open, pero esta vez fue Nadal el que le privó de su segundo Grand Slam. Pero a finales de año todas las penas se olvidaron con la conquista de la primera Copa Davis en la historia de Serbia, lo que para muchos supuso el punto de inflexión en la carrera de “Nole”.

Así empezó 2011 como un tiro, ganando en Australia, Dubai, Indian Wells, Miami, Belgrado, Madrid y Roma de forma consecutiva. Llegó a Roland Garros con el número uno a tiro pero Federer se lo impidió, y tuvo que esperar a ganar Wimbledon para alzarse por fin a lo más alto. Se convierte así en el 25º jugador que logra llegar a lo más alto desde que se inició la era Open.

A sus 24 años –es un año menor que Rafa-, ya acumula tres títulos de Grand Slam, una copa de maestros, una Davis, nueve Masters 1000, siete 500 y cinco 250; para un total de 26 títulos ATP. La pista dura es su favorita, ya que en ella ha conquistado 13 trofeos, por siete de tierra batida. La victoria en Wimbledon supuso su primer título sobre hierba.

Y por lo que respecta a los Grand Slam, Roland Garros es el único donde todavía no ha conseguido llegar a la final. Pero viéndole esta temporada, parece sólo cuestión de tiempo que logre ganar al menos una vez cada uno de ellos. Su próxima oportunidad será en Estados Unidos, donde llegará como máximo favorito y buscará su primer título en su tercera final.

Federer, Nadal y Murray tienen ahora la misión de desbancar a Djokovic

Son muchos motivos que hacen pensar que Djokovic se retirará siendo uno de los mitos de la historia del tenis. Falta por ver dónde tiene su techo, y como logrará gestionar las rivalidades que surgirán a partir de ahora, tanto con Rafa como con otros talentos del tenis como Murray o Federer. Y también los que vendrán a partir de ahora.

En definitiva, la ascensión de “Nole” es positiva para el mundo del tenis, y abre una nueva época en la ATP, que seguro que nos deparará enfrentamientos tan memorables como los que nos han regalado Federer y Nadal en los últimos años.

Por último, en el cuadro femenino, la checa Petra Kvitova se hizo con su primer Grand Slam al derrotar a la rusa Maria Shaparova en dos sets, por 6-3 y 6-4; erigiéndose así como una de las grandes promesas del futuro del tenis femenino.

La checa Petra Kvitova ganó en féminas tras imponerse a Maria Sharapova en la final

7-5, 7-6, 5-7, 6-1; un marcador para la historia.

Rafa Nadal se dejó caer por sexta vez sobre la arcilla parisina tras derrotar a Roger Federer

Cuatro sets ha necesitado Rafa para alzarse con su sexto Roland Garros, el cuarto que consigue con Roger Federer al otro lado de la pista. Y por primera vez lo ha hecho contra pronóstico, sin desplegar –ni de lejos- su mejor tenis salvo fogonazos; y con la amenaza de una final con Djokovic, que acariciaba el número uno del mundo y llegaba dispuesto a batir el récord de John McEnroe de victorias al inicio de una temporada.

Pero enterrar a Rafa es ridículo, y más hacerlo sobre tierra (lamento el chiste malo). Con ayuda de Roger, que le quito de en medio a Nole en semifinales; ha igualado la mítica marca de Bjorn Borg, y con 6 títulos de Roland Garros ya puede decir que no hay nadie que haya ganado más que él. El sueco lo consiguió en 8 ediciones, mientras Nadal sólo ha necesitado 7.

Rafa Nadal ha igualado la marca de seis Roland Garros que el sueco Bjorn Borg estableció en 1981

Cuatro finales ante Roger, una ante Mariano Puerta –la primera- y otra ante Robin Soderling –el año pasado-. Con la única derrota ante el mismo Soderling en 2009, el mallorquín mantiene el impresionante balance de 45-1 en las tierras parisinas. En 2012 volverá para tratar de superar al sueco y conquistar la séptima Copa de los Mosqueteros para liderar el ranking histórico en solitario, pero al menos durante un año lo compartirá con todo un mito de este deporte.

Pero cuando se salta a la pista de poco valen los éxitos pasados, ni las malas rachas actuales. Tras conquistar el llamado “Clay Slam” en 2010 –Montecarlo, Roma, Madrid y Roland Garros-, el 2011 no estaba siendo igual de productivo, debido básicamente a un hombre: Novak Djokovic. El serbio le había ganado cuatro partidos consecutivos, todos ellos en finales de Masters 1000: Indian Wells y Miami en pista dura, lo que entraba dentro de lo factible; y Madrid y Roma en tierra batida, lo que resultaba mucho más sorprendente y daba fe del descomunal momento de forma de Nole.

Pese a haber llegado a la final de todos los Masters 1000 del año, Rafa llegaba a París con sólo dos títulos en la temporada: el Masters 1000 de Montecarlo y el 500 de Barcelona (Godó para los amigos); aprovechando en ambos la ausencia del serbio. De ahí las dudas generadas antes del comienzo del Grand Slam de arcilla. Sólo Nikolai Davydenko había conseguido lo mismo que ha hecho Djokovic este año: ganarle cuatro encuentros seguidos al español.

Djokovic cayó ante Federer en semifinales y tendrá que esperar para hacerse con el número uno

Y las dudas aumentaron exponencialmente en los primeros compases del torneo, sobre todo en el duelo inicial contra John Isner. De sobra es sabido que un encuentro inicial contra el cañonero norteamericano no es plato de gusto para jugadores del perfil de Rafa, pero nadie esperaba verle contra las cuerdas a las primeras de cambio. Nadal necesitó cinco sets para dar la vuelta a un partido que se le había puesto 2 a 1 abajo, tras perder los tie-break del segundo y tercer set.

El siguiente rival fue el Pablo Andújar, al que se impuso en tres engañosos sets. Sólo los nervios del conquense en el tercero le privaron de ganarle por primera vez un set al número uno del mundo. Rafa ya estaba en tercera ronda, pero las sensaciones no eran nada positivas. Allí se encontró con el desconocido croata Antonio Veic, que no fue rival ni para un Nadal a medio gas.

Llegaban las rondas finales y al otro lado de la pista se plantó otro croata, pero con mucho más cartel: el veterano Ivan Ljubicic. Fue otro partido engañoso a tres sets, ya que sólo el mayor acierto del español en los puntos clave decidió las mangas. Con más sombras que luces llegaban los cuartos de final, y el contrincante traía malos recuerdos: Robin Soderling. Pero resurgió el mejor Rafa y el sueco no fue rival en ningún momento del partido, por lo que se tuvo que despedir de París en cuartos tras dos finales consecutivas.

Rafa Nadal ofreció su mejor versión en cuartos de final ante el sueco Robin Soderling

El penúltimo escollo fue el escocés Andy Murray, que confirmó su mejoría sobre arcilla con su mejor resultado en Roland Garros; pero se vio impotente ante Nadal. Y como ya venía siendo costumbre, el mallorquín ganó en tres sets pero muy apretados; mientras Roger Federer le echaba una mano venciendo a Djokovic. El suizo decidió obsequiar a su némesis por su 25º cumpleaños con un día más como mínimo al frente de la ATP, y de paso se plantó en su quinta final parisina. Días como el de hoy hacen ver que el de Basilea hizo bien en aprovechar la ocasión que se le presentó en 2009 con la lesión de Rafa, ya que si no quizás nunca hubiera ganado los cuatro grandes.

En la final hubo de todo: gran tenis por momentos con bajadas de rendimiento frecuentes de ambos. Rafa remontó un primer set que tenía perdido, y tras desperdiciar un break de ventaja en dos ocasiones en el segundo consiguió imponerse con solvencia en el desempate. Federer remontó en el tercer set y pospuso la contienda hasta el cuarto set, donde el mallorquín ya no dio ninguna opción al suizo y le endosó un claro 6-1 para agrandar más su leyenda.

Por cuarta vez se repitió la foto: Roger Federer finalista de Roland Garros ante Rafa Nadal

Por lo que respecta al resto de españoles, hubo de cal y de arena casi a partes iguales. David Ferrer y Albert Montañes acompañaron a Rafa hasta octavos de final, pero no pudieron acceder a cuartos tras caer en cinco sets ante Gael Monfils y Fabio Fognini.

Lo de Montañes fue más doloroso, ya que su despedida se produjo tras perder 11-9 en el quinto, ante un jugador italiano que estaba totalmente acalambrado y prácticamente no podía sacar. Albert se bloqueó y no supo cerrar, lo que regaló a Djokovic el pase a las semifinales sin jugar, ya que Fognini no pudo ni tan siquiera saltar a pista. Ferrer cayó en un disputado partido donde Monfils hizo valer el calor de la grada para eliminar al de Jávea.

David Ferrer no pudo meterse en octavos tras caer en cinco sets ante el número uno local Gael Monfils

En tercera ronda habían caído Fernando Verdasco ante Ljubicic y Guillermo García-López ante Fognini; en segunda perdieron Marcel Granollers ante Richard Gasquet, Rubén Ramírez-Hidalgo ante Montañes, Pere Riba ante Janko Tipsarevic, Albert Ramos ante Soderling y el ya mencionado Pablo Andújar ante Nadal. Se marcharon sin ganar ni un solo encuentro del cuadro general Daniel Gimeno Traver, Javier Martí, Feliciano López y Nico Almagro, que dio la gran sorpresa negativa de la Armada al caer a las primeras de cambio tras desperdiciar dos sets de ventaja ante el polaco Lukasz Kubot.

Pero el 5 de Junio pasará a la historia por culpa del de siempre, del mismo Rafa que tantas tardes de sofá y tenis nos ha brindado y nos brindará. Para siempre será el día en que Nadal batió por cuarta vez a Federer en la final de París para conquistar su sexto Roland Garros, el que le iguala con Borg.

Son ya diez títulos de Grand Slam, una cifra que previamente sólo habían alcanzado el mismo Borg con 11, Pete Sampras con 14, y evidentemente Roger Federer con 16. En lo que refiera a títulos totales, ya ocupa la undécima posición histórica con 46, todavía muy lejos de los 108 de Jimmy Connors. En esta estadística Federer es 4º con 67 títulos, siendo ya el único en activo que tiene más que Rafa. En tierra batida suma 32 de esos títulos, sólo por detrás del austriaco Thomas Muster (40) y el argentino Guillermo Vilas (45).

El récord de 45 títulos sobre arcilla del argentino Guillermo Vilas no está seguro con Rafa en el circuito

Además, gracias a la derrota de Nole en semifinales, Rafa podrá llegar a las 100 semanas como número uno del mundo. Sólo siete mitos del tenis alcanzaron semejante cifra. De menor a mayor: Andre Agassi (101), Bjorn Borg (109), John McEnroe (170), Jimmy Connors (268), Ivan Lendl (270), Roger Federer (285) y Pete Sampras (286). Palabras mayores que crecen todavía más al mirar el DNI de Rafa Nadal y observar que acaba de cumplir 25 años. Habrá que ver hasta donde aguantan sus rodillas, pero esperemos que sea mucho tiempo porque otro jugador así difícilmente saldrá en décadas.

Para España es el décimo cuarto Roland Garros, ya que a los seis de Nadal se le suman los dos de Manolo Santana y de Sergi Bruguera y los de Andrés Gimeno, Carlos Moyá, Albert Costa y Juan Carlos Ferrero.

Por último, en féminas la ganadora fue la china Na Li, que se convierte así en la primera mujer asiática en conquistar un Grand Slam, desquitándose así de su derrota en la final de Australia ante la belga Kim Clijsters. Se impuso en la final en dos sets a la italiana Francesca Schiavone, que defendía el título logrado en 2010 y se consolida así como una de las grandes raquetas del circuito.

La china Na Li conquistó su primer título de Grand Slam tras imponerse a la italiana Schiavone

Las españolas estuvieron discretas, con Nuria Llagostera en tercera ronda como mejor resultado, donde cayó ante la rusa Anastasia Pavlyuchenkova; mientras que en segunda ronda se quedaron María José Martínez, Silvia Soler y Anabel Medina. A las primeras de cambio perdieron Lourdes Domínguez, Arantxa Parra y Laura Pous.

Además, el granadino Roberto Carballés y el valenciano Andrés Artuñedo han conquistado el título en la categoría de dobles júnior, convirtiéndose en la tercera pareja española que lo consigue tras las victorias de Tommy Robredo y Marc López en 2000 y de Pablo Andújar y Marcel Granollers en 2004.

Robert Carballés y Andrés Artuñedo se hicieron con el título de dobles en categoría junior

El cuadro de honor del torneo se completa con las victorias del bielorruso Max Mirnyi y el canadiense Daniel Nestor en el dobles masculino; y de las checas Andrea Hlavackova y Lucie Hradecka en el femenino.

Llega la tierra batida, territorio histórico para los españoles. Hace una década esta superficie aglutinaba prácticamente todos los éxitos de los nuestros, y la tendencia sigue siendo la misma. Aunque ahora, sobre todo gracias a Rafa, las victorias españolas se han diversificado en otras superficies, la tierra sigue siendo el territorio favorito de casi todos nuestros tenistas.

Pero la supremacía española en el tenis va más allá de las pistas de tierra, y no hace falta más que echar un vistazo al ranking ATP para darse cuenta de este dominio. No es sólo la presencia de Nadal en el número uno, ya en el top 10 España es el único que repite presencia, ya que Nadal está acompañado de David Ferrer (6º) y Fernando Verdasco (8º). El siguiente país cuyo segundo jugador está más arriba en el ranking es Estados Unidos, pero curiosamente no cuenta con ningún jugador entre los diez primeros. Sus primeras espadas ahora mismo son Mardy Fish (11º) y Andy Roddick (13º).

El equipo español que ganó a la República Checa en 2009, capitaneado por Albert Costa y compuesto por Rafa Nadal, David Ferrer, Fernando Verdasco y Feliciano López

Y si atendemos a las naciones que tienen algún jugador en el top 10, vemos que generalmente su segundo jugador está bastante más abajo en el ranking. El serbio Novak Djokovic, actual número 2 del mundo, tiene como mejores compatriotas a Viktor Troicki, número 16 del mundo; y Janko Tipsarevic, número 37. En el top 100 no aparece ninguno más. Por su parte, los suizos cuentan con Federer, actualmente ubicado en el tres; pero sólo tienen otro representante entre los 100 primeros, Stanislas Wawrinka, actual número 15.

Peor están Gran Bretaña y Suecia, que no son capaces de acompañar a sus cracks -Andy Murray, nº4; y Robin Soderling, nº5- con ningún jugador top 100. El segundo británico no aparece hasta el puesto 214 (James Ward), y el segundo sueco cien más abajo, en el 314 (Michael Ryderstedt). El resto de países representados en el top 10 son la República Checa, con Thomas Berdych séptimo, y Radek Stepanek 70º; Austria, con Jurgen Melzer noveno y Andreas Haider-Maurer en el puesto 95. Cierra Francia, otro de los países más representados, con cinco jugadores en el top 50 -Gael Monfils 10º, Jo-Wilfred Tsonga 17º, Richard Gasquet 18º, Gilles Simon 24º y Michael Llodra 25º-, y otros seis más en el top 100 -Jeremy Chardy, Adrian Mannarino, Julien Benneteau, Nicolas Mahut, Florent Serra y Paul-Henri Mathieu-.

Por su parte, Estados Unidos cuenta con cuatro top 50, ya que además de Fish y Roddick, aparecen Sam Querrey en la vigésima posición y John Isner en la vigésimoctava. También destaca Rusia con seis jugadores entre los cien primeros, pero sólo dos de ellos están en la primera mitad de la lista: Mikhail Youzhny -14º- y Nikolay Davydenko -41º-. Otro de los países potentes, Argentina, cuenta entre los cincuenta primeros con David Nalbandián -19º-, Juan Mónaco -36º-, Juan Ignacio Chela -42º- y el recuperado Juan Martín Del Potro en el puesto 46 y subiendo. No hay más países representados con más de dos jugadores entre los cincuenta primeros.

Y llegamos a España, donde la abundancia de tenistas es ejemplar, sólo comparable a los franceses -con la diferencia es que delante del primer francés en la ATP hay tres de los nuestros-. En total, nueve jugadores españoles poblan el top 50 para un total de catorce en el top 100. Vamos uno por uno.

RAFA NADAL

Número uno del tenis mundial y mejor jugador de la historia en tierra batida. 24 años.


El número uno Rafa Nadal, máximo exponente de la gran armada tenística española

La verdad es que de Rafa hay poco que decir que no sepa ya todo el mundo. 43 títulos de la ATP, incluyendo 9 Grand Slams -5 Roland Garros, 2 Wimbledon, 1 Open Australia y 1 Open USA-, además de 18 Masters 1000 -nadie tiene más que él-, donde destacan sus 6 títulos en Montecarlo -primero en la historia en ganar seis veces seguidas un título- y sus 5 en Roma. Esta semana tiene la ocasión de conseguir el séptimo seguido en Montecarlo; y por si todo ello fuera poco, hay que sumarle el oro en los Juegos de Pekín y tres Davis de las cuatro con las que cuenta España, aunque se perdió la final en 2008 por lesión. Lleva 91 semanas en el número uno de la clasificación, por lo que actualmente es el octavo jugador de la historia que más semanas ha pasado en lo alto.

En lo que a dobles se refiere, suma 7 títulos entre los que destacan dos Masters 1000, Montecarlo 2008 con Tommy Robredo de pareja; e Indian Wells 2010, formando dupla con su amigo Marc López, con quien ha ganado sus tres últimos títulos en esta disciplina. Como dato curioso, Rafa sólo ha perdido seis partidos en los últimos seis años en tierra batida, en una marca que se antoja imposible de igualar.

DAVID FERRER

El ejemplo de la garra española, actual número seis del mundo. 29 años.

El alicantino David Ferrer, actual número dos español y número seis mundial

David Ferrer representa el coraje, y su juego de piernas es envidiado por todo el circuito. Gana enteros en los partidos largos, es uno de los jugadores a los que nadie quiere cruzarse a 5 sets. Ha ganado 11 títulos en su carrera, y tiene como mejor ranking el cuarto puesto al que se aupó en 2008. Entre sus mejores logros se cuentan el haber llegado a la final de la Tennis Masters Cup en 2007, donde perdió ante Federer; y la final de Roma 2010, donde cayó ante Rafa Nadal. Completa su palmarés con las Davis de 2008 y 2009. En lo que a Grand Slam respecta, sus mejores actuaciones han sido las semifinales del Open USA 2007 y de Australia este mismo año. Además, sumó dos títulos de dobles en 2005, en ambos formando tándem con Santiago Ventura.

FERNANDO VERDASCO

Número ocho del mundo, su cabeza es el peor enemigo de su talento. 27 años.

El madrileño Fernando Verdasco, número tres español y actual número ocho del mundo

Si hay algo que está fuera de toda duda con Fer, es la inmensa cantidad de tenis que está guardada en su raqueta. Y si hay algo que reprocharle, es la irregularidad que presenta en su tenis, y su tremenda facilidad para irse de los partidos. Aún así, su inmensa capacidad le ha llevado a conseguir numerosos éxitos, con cinco títulos ganados y el número 7 como mejor posición en el ranking, lo que sucedió en el año 2009. Entre sus mejores éxitos están haber sido finalista en Montecarlo 2010 ante Rafa, y las semifinales en el Open de Australia 2009, donde también cayó ante Rafa, que acabaría proclamándose vencedor, además de las Davis de 2008 y 2009. También suma un título de dobles, ganado en 2004 junto a Feli.

NICO ALMAGRO

El gran portento de la armada, número doce del mundo. 25 años.

El murciano Nico Almagro, número doce de la ATP y cuarta raqueta española

Hace años que ronda las puertas del top 10, y este año está más cerca que nunca. Está a un paso de su mejor ranking, que consiguió en 2008 con la undécima posición, y espera dar otro pasito que le consolide en la gran élite. Cuenta con nueve títulos ATP, pero hasta ahora nunca ha conseguido avanzar demasiado en las grandes citas. Sus mejores actuaciones en Grand Slam son dos cuartos de final en Roland Garros, en 2008 y 2010; mientras que en Masters 1000 destacan las semifinales a las que llegó en Madrid el año pasado. Este año ya lleva dos títulos, y si gana el tercero será su temporada con mayor número de triunfos -estuvo cerca en Acapulco, donde ya ganó en 2008 y 2009, pero David Ferrer le derrotó en la final-. Se encuentra a la espera de volver a ser llamado para la Copa Davis, donde participó en 2008 ganando los dos partidos que jugó.

ALBERT MONTAÑES

Número 23 del mundo, un gran tenista de 1’75. 30 años.

El catalán Albert Montañes, quinto español y número 23 del mundo

Pese a la gran limitación de su altura, el catalán lleva años progresando en el ranking mundial. Ahora se encuentra 23º -uno por debajo de su mejor clasificación-, y empieza la temporada de tierra batida con la intención de colarse en el top 20. Lleva ganados cinco torneos en su carrera, y como mejor actuación en Grand Slam tiene una 4ª ronda en el Open USA 2010. En dobles cuenta con dos títulos, formando tándem con Santiago Ventura en uno y con Guillermo García-López en el otro. Todavía no ha debutado en Copa Davis.

GUILLERMO GARCÍA-LÓPEZ

La torre manchega, el número 27 del mundo. 27 años.

El manchego Guillermo García-López, número seis español y 27º del mundo

Desde su 1’88, el polivalente albaceteño sigue escalando posiciones en la tabla. Aunque nunca ha pasado de 3ª ronda en un torneo de Grand Slam, cuenta con dos títulos de individuales y uno de dobles en su carrera, éste último conquistado formando pareja con Montañes. Su mejor ranking fue el pasado Febrero, donde apareció el 23º en el ranking ATP.

TOMMY ROBREDO

Resurge el miembro más fiable de la armada, top 29. 28 años.

El gerundense Tommy Robredo, número siete español y 29º del mundo

Tras un nefasto 2010, Tommy vuelve por sus fueros y cada vez se acerca más al sitio que le corresponde en el ranking. Lleva una década en el top 20, y su mejor momento fue en 2006 donde llegó a estar 5º. Ese mismo año consiguió el Masters 1000 de Hamburgo, venciendo a Radek Stepanek en la final. En total suma 10 títulos individuales, pero su gran espinita es no haber avanzado más allá de los cuartos de final en ningún torneo de Grand Slam, ronda a la que ha llegado en cinco ocasiones -cuatro de ellas en Roland Garros-. Posee también cuatro títulos de dobles, dos junto a Rafa Nadal -incluyendo Montecarlo 2008-, y otros dos junto a Marcel Granollers. Participó en tres de las Davis ganadas por España, participando en la final en 2004.

FELICIANO LÓPEZ

El cañonero de la armada, número 43 del mundo. 29 años.

El toledano, octavo jugador español y número 43 mundial

Aunque es más conocido por sus constantes apariciones en la prensa amarilla, el manchego llegó a estar 20º del mundo en 2005. En su larga carrera, -lleva desde 1997 en el circuito-, ha conseguido dos títulos individuales más uno de dobles junto a Verdasco, y su mayor logro fue llegar a cuartos de final en Wimbledon 2005 y 2008. Basa su tenis en su físico y su saque, por lo que está considerado el jugador menos “terrícola” de la armada. Estuvo en las dos últimas Davis ganadas por España, en 2008 y 2009.

MARCEL GRANOLLERS

El doblista catalán, número 50 del mundo. 25 años.

El barcelonés Marcel Granollers, noveno español y número 50 del mundo

El barcelonés siempre ha destacado más en el doble, donde cuenta con seis títulos -dos junto a Tommy Robredo, dos junto al uruguayo Pablo Cuevas, uno junto a Santiago Ventura y uno junto a Alberto Martín-; por un único triunfo individual. Su mejor ranking en individual fue el 41 del mundo el año pasado, mientras que en dobles ha llegado a ser el quinto del mundo. Fue integrante del equipo español en la final de Copa Davis de 2008 para cubrir la baja por lesión de Rafa, pero no llegó a saltar a la pista. Nunca ha pasado de 2ª ronda en un torneo de Grand Slam.

PABLO ANDÚJAR

Tras estrenar su palmarés, número 52 del mundo. 25 años.

El conquense Pablo Andújar, top 10 español y número 52 del mundo

El domingo se hizo con su primer torneo ATP, tras derrotar en Casablanca a Potito Starace, y ha ascendido 17 puestos en la ATP, consiguiendo su mejor ranking. Sólo en Roland Garros ha logrado superar la primera ronda, algo que ha hecho en las tres últimas ediciones -lás únicas que ha disputado-. En los demás Grand Slams todavía no ha ganado ningún partido en el cuadro final.

JUAN CARLOS FERRERO

Talento vs. lesiones, actual número 58 del mundo. 31 años.

El valenciano Juan Carlos Ferrero, actual número once español y 58º del mundo

El segundo número uno español, posición que obtuvo en 2003. Un calvario de lesiones le han lastrado desde entonces, pero no se le ha olvidado jugar al tenis. Suma 15 títulos individuales en su carrera, destacando su victoria en Roland Garros 2003 ante el holandés Martin Verkerk. El año anterior había perdido la final ante Albert Costa, y el mismo 2003 llegó a la final del US Open, donde cayó ante Andy Roddick. Entre esos 15 triunfos también sobresalen sus cuatro Masters 1000 -Roma 2001, Montecarlo 2002 y 2003 y Madrid 2003-. Fue el héroe de la primera Davis española en 2000, y también estuvo en la final de 2004 y participó en cuartos y semis de la de 2009. Tras pasar seis años sin ganar un solo título (de 2003 a 2009), en 2010 volvía por sus fueros logrando tres triunfos, pero una nueva lesión cortó su resurrección.

Los demás top 100

El resto de españoles top 100: Daniel Gimeno-Traver (61º), Pere Riba (80º) y Rubén Ramírez-Hidalgo (98º)

La terna de jugadores españoles en el top 100 se cierra con el valenciano de 25 años Daniel Gimeno-Traver, actual número 61 del mundo; el barcelonés Pere Riba, que acaba de cumplir 23 y está en la 80º posición; y el alicantino de 33 años Rubén Ramírez-Hidalgo, que se encuentra en la posición 98. El que más cerca está de entrar es el catalán Albert Ramos, actual 108 del ranking a sus 23 años.

Son jugadores suficientes para evidenciar que España es la gran potencia del tenis actual, y para terminar de inclinar la balanza, cuenta incluso con siete jugadores en el top 100 del ranking de dobles, una disciplina en la que los nuestros no solían dejarse ver demasiado. Los primeros espadas en esta especialidad son Marc López (22º) y Marcel Granollers (23º), seguidos de David Marrero (34º) y Tommy Robredo (39º). Cierran el top Nico Almagro (71º), Rubén Ramírez-Hidalgo (72º) y Santiago Ventura (73º). Pere Riba está al borde de entrar en el puesto 101.

En resumen, que aunque sea Rafa Nadal el que acapara las portadas y los titulares, no está ni mucho menos sólo. Y menos si se trata de mancharse las zapatillas de arcilla.

Hablar de la consolidación definitiva de un tenista que lleva cuatro años consecutivos finalizando la temporada como número 3 del mundo puede sonar absurdo, pero lo cierto es que ha sido este 2011 cuando Nole ha demostrado que puede ser una alternativa real a la dualidad establecida en el circuito durante los últimos años por Rafa Nadal y Roger Federer, desmarcándose claramente de sus otros inmediatos perseguidores, Andy Murray y Robin Soderling.

Ayer el serbio se hizo con el título de Indian Wells, primer Masters 1000 de la temporada, tras remontarle un set a Nadal; el cual se suma al Open de Australia que consiguió ante Andy Murray, y al Masters 500 de Dubai donde derrotó a Federer, de quien también se deshizo el sábado en las semifinales y a quien ha vuelto a arrebatarle el número 2 mundial. Al pleno de tres torneos que lleva Djokovic esta temporada, hay que sumarle las dos victorias obtenidas para Serbia en los octavos de final de la Copa Davis, con lo que Nole cuenta sus partidos por victorias. Ha encontrado la estabilidad en su juego y le sale absolutamente todo; ya no parece ese tenista prometedor pero con una increíble facilidad para borrarse de los partidos, ahora presta más atención a su tenis que a sus famosos shows, y evidentemente esto se ha notado claramente en los resultados. Tras las dudas de 2010, este año ya ha conseguido un torneo más que todos los logrados en la temporada pasada.

Novak Djokovic conquistó el primer Grand Slam de la temporada al imponerse en Australia al escocés Andy Murray

Suma ya 21 títulos en total, y parece que va camino de hacer su mejor temporada. Hasta ahora sus mejores años han sido 2007 y 2009 con 5 títulos cada año. Es un creciente palmarés en el que destacan los dos Open de Australia, el de este año ante Murray y el de 2008 ante Jo-Wilfred Tsonga; además de la Tennis Masters Cup de 2008 donde se impuso al ruso Nikolai Davydenko. Tras estos tres grandes títulos aparecen sus seis Masters 1000, los de Miami y Montreal en 2007, Indian Wells y Roma en 2008, París en 2009, y el de ayer en Indian Wells, el primero que repite. La lista se completa con 7 títulos de Masters 500 y con cinco más de categoría 250, casi todos ellos al inicio de su carrera.

Nole ha empezado imparable este 2011, en el que ya ha ganado tres títulos y todavía no ha perdido un partido

En lo que respecta a finales perdidas, Djokovic lleva 13; de los cuales seis habían sido ante Rafa Nadal, al que hasta anoche no había ganado nunca en una final. Ha perdido dos finales de US Open, ante Federer en 2007 y ante el propio Nadal en 2010; y seis finales de Masters 1000, tres con Rafa, dos con Murray y una con Federer. En lo que respecta a Wimbledon y Roland Garros, todavía no ha sido capaz de llegar a la final, pero en ambos torneos se ha quedado dos veces a las puertas. En los Juegos Olímpicos de Pekín también tuvo una gran actuación, donde sólo Nadal pudo con él en semifinales y se tuvo que conformar con ganar el bronce al estadounidense James Blake.

En lo que al ranking respecta, en los últimos años Djokovic ha tenido puntos suficientes para haber sido número uno en diversas épocas históricas del tenis, pero la competencia actual le ha llevado a ser uno de los tenistas que más cerca lo ha tenido sin llegar a hacerse con él. Ya fue número dos durante quince semanas consecutivas, y ha aparecido el número tres de la ATP durante la friolera de 110 semanas, 93 de ellas de forma consecutiva. Ahora buscará consolidarse en ese número dos, e intentará apretar todo lo posible a Nadal, quien aunque tiene el liderato asegurado durante unos cuantos meses, defenderá una inmensidad de puntos entre los tres Masters 1000 disputados sobre tierra batida, y sobre todo con los tres Grand Slam que ganó la temporada pasada; ante lo cual Djokovic sólo puede seguir con su actual racha y esperar que dure lo máximo posible, preocuparse de sus propios puntos y esperando los pinchazos del español. La temporada es larga, pero el serbio se ha consolidado como la gran amenaza en la lucha por capitanear el ranking mundial de tenis.

Y ya dejando de lado el grandísimo momento que vive Djokovic, conviene apuntar la irrupción de unos cuantos personajes con bastante fuerza en el mundo del tenis. En primer lugar hay que destacar al canadiense de origen montenegrino Milos Raonic, que con 20 años recién cumplidos está maravillando a todo el circuito ATP. Hace poco más de un mes ganó su primer título profesional al imponerse a Fernando Verdasco en la final del ATP 250 de San Jose, además de llegar a la cuarta ronda del Open de Australia. Acabó 2010 como el número 156 del mundo y esta semana ya figura el 34º.

El canadiense de origen montenegrino Milos Raonic se ha convertido en la actual sensación del circuito ATP

Junto a Raonic, hay otros nombres que están empezando a despuntar entre los grandes, como el estadounidense Ryan Hannigan de 18 años, que precisamente fue verdugo de Raonic en Indian Wells en un partido frenético, y que ya está a las puertas del top 100 de la ATP. Cabe destacar también la fulgurante ascensión del ucraniano Alexandr Dolgopolov, que ya está en el puesto 23 del ranking, y acaba de ganar el torneo de Indian Wells de dobles junto al belga Xavier Malisse. Otro de los nombres que han aparecido en el circuito es el del indio Somdev Devvarman.

Por último, otra de las grandes noticias para el mundo del tenis es el retorno del argentino Juan Martín Del Potro tras un año lejos de las pistas por las lesiones, y en Indian Wells ya se plantó en semifinales, dejando claro que su vuelta al top-10 del ranking es sólo cuestión de tiempo y torneos.

Tras los dos partidos benéficos disputados por los dos mejores tenistas de la actualidad, y con una victoria para cada uno, hay una cosa clara. Da exactamente igual quien sea el mejor de los dos -algo de lo que dependerá mucho la evolución de Rafa cuando Roger no esté-, lo importante es que están engrandeciendo un deporte tan bonito como el tenis. Porque aunque ambos mantienen una gran rivalidad, sin duda se trata de una de las rivalidades más ejemplares de la historia del deporte. Todo son buenas palabras entre ambos, celebrando cada victoria con elegancia y asumiendo cada derrota con humildad, viendo siempre al otro como un increíble motivo para no dejar de mejorar nunca. Se miran y saben que están viendo su propia némesis, que cada bola puede ser fundamental y que juegan contra si mismos y contra la propia historia.

Rafa Nadal y Roger Federer se verán las caras por tercer partido de exhibición consecutivo en Abu Dhabi

Pero además son conscientes de todo el bien que le están haciendo al mundo del tenis, y se esfuerzan por ello. Son dos ejemplos a seguir, solidarios y siempre dispuestos a una buena causa. Es cierto que son multimillonarios, pero no tendrían porqué hacerlo; y aún así lo hacen. Son consecuentes a la posición que ocupan y eso es de agradecer de cara al aficionado, que empieza cada torneo deseando verles el último domingo enfrentados en la pista, porque saben que verán tenis de la más altísima calidad, y con un grado de nobleza y deportividad poco frecuentes en el panorama deportivo actual. El tenis siempre ha sido de épocas y de dualidades, y la dualidad Roger-Rafa está creando una época maravillosa, algo que probablemente tardaremos en volver a ver. En los 70 se inició una época de grandes dominadores estadounidenses, que empezó con Jimmy Connors, y siguió con John McEnroe e Ivan Lendl. Sólo el sueco Bjorn Borg logró colarse en su supremacía. Su dominio era tal que el argentino Guillermo Vilas jamás llegó a ser el número uno del ranking, pese a dominar durante años la tierra batida.

De ahí se pasó a unos años donde tenistas como Stefan Edberg, Jim Courier o Boris Becker eran los habituales en las finales de los torneos, hasta que llegó la época de Pete Sampras y André Agassi, aunque el primero logró demostrar una consistencia superior en lo alto. La retirada de Pete dejó un vacío que permitió llegar al número uno a tenistas como Gustavo Kuerten, Carlos Moyá, Marat Safin, Juan Carlos Ferrero, Lleyton Hewitt o Andy Roddick. Pero entonces llegó Roger y se aupó a lo más alto, desde donde contemplaba apacible al resto de tenistas como vulgares humanos. Hasta que apareció un imberbe Nadal que amenazaba su posición de privilegio.

No obstante, Roger no se arrugó. El otro podía ser más fuerte y más joven, pero él podía seguir aprendiendo. Tenía un sparring nuevo que podía hacerle más grande aún, y en eso empleo sus fuerzas. Como es obvio ambos han tenido sus rachas, pero siempre han vuelto a lo más alto. Roger dominaba Wimbledon con mano de hierro, por lo que Rafa tuvo que mejorar su juego en hierba para llegar a la final, y finalmente derrotarle. Por su parte, Roland Garros era cosa de Nadal desde que era adolescente, por lo que Federer tuvo que emplearse a fondo hasta llegar a la final, y aunque no ha conseguido vencer todavía a Rafa en París, estuvo ahí el año en que falló y consiguió imponerse a Robin Soderling en la final, conquistando así el último Grand Slam que le faltaba. Además Rafa ha mejorado en la pista dura hasta conseguir completar el Grand Slam también, con la guinda del Open USA. Todavía se le resiste el ATP World Tour Finals, pero si no pasa nada extraño todavía tiene temporadas de sobra para ganarlo. En el último llegó a la final, y si sigue con su patrón habitual como mucho en dos años lo ha ganado.

Federer, Nadal y Murray, la gran dualidad tenística y uno de los principales aspirantes a romperla

Pese a todo no faltan candidatos que pretendan amenazar su dualidad, como no empezando por Andy Murray y Novak Djokovic, dos jugadores que hace unos años habrían sido número uno durante varias semanas con los puntos que han sumado, pero el excesivo nivel que les ponen Roger y Rafa lo han impedido. Existen otras opciones como Juan Martín Del Potro, Thomas Berdych, Marin Cilic o Ernest Gulbis. También hay otros talentos a la espera de explotar, como Kei Nishikori, Thomaz Bellucci, Thiemo De Bakker, Santiago Giraldo o Pere Riba. La lista puede ser larguísima, pero a día de hoy sólo Djokovic y Murray parecen tener opciones reales de desbancar a Roger o Rafa en cuanto se descuiden.

Mientras tanto los aficionados disfrutaremos de estos dos grandísimos deportistas y de las clases maestras de tenis que dan cada vez que salen a la pista, porque no sabemos cuanto tiempo va a durar, así que hemos de aprovecharla. Y esperar que dure el máximo posible.

Carlos Moyá, primer número uno español de la historia, se retira del tenis a los 34 años

Lo anunció hace más de un mes y hoy se ha hecho efectivo. El gran Carlos Moyá cuelga la raqueta y dice adiós a las pistas. Y lo hace con un palmarés formidable, coronado por el Roland Garros, la Copa Davis y el número uno de la ATP. Fue el primer jugador español en subir hasta lo alto del ranking mundial en 1999 llegando a la final de Indian Wells, que acabaría perdiendo ante el australiano Mark Philippoussis. Quizás fue una de las derrotas menos dolorosas de la historia del deporte español. Sólo encabezó la lista durante dos semanas, pero fueron suficiente para romper esa barrera que ningún español había conseguido superar. Manuel Orantes en 1973, y Álex Corretja mes y medio antes de lograrlo Moyá, se quedaron a las puertas. Incluso Sergi Bruguera había sido número 3 del mundo en 1994. Después vendrían Juan Carlos Ferrero, que sería número uno durante ocho semanas en 2003, y por supuesto Rafa Nadal en 2008 primero y en 2010 después, acumulando ya más de 74 semanas y subiendo.

Pero fue Charly quien abrió la lata, quien devolvió al tenis español a su gran edad de oro. Tras las épocas de los Manolo Santana, Manuel Orantes y Andrés Gimeno, pasaron muchos años hasta que Emilio Sánchez-Vicario primero, y Bruguera después, pusieron a España de nuevo en el panorama tenístico. Y después de él Carlos Moyá, acompañado de Álex Corretja, Albert Costa, y por supuesto Arantxa Sánchez-Vicario y Conchita Martínez. Fue el mallorquín quien encabezó la que hasta la llegada de Rafa fue sin duda la época más gloriosa de nuestro tenis. Ver a Carlos disputando finales contra Corretja y Ferrero se convirtió en algo casi habitual.

Carlos Moyá primero, y Rafa Nadal después han convertido a Mallorca en capital mundial del tenis

TRAYECTORIA

Debutó en 1995 y en esa misma temporada logró ganar su primer título como profesional en Buenos Aires, derrotando a Félix Mantilla en la final. Desde ese año y hasta 2007, ganó siempre al menos un título al año, exceptuando en 1999, precisamente el año de su número uno. Pero su primer gran éxito, el que le dio a conocer mundialmente, no fue precisamente un título, sino la final que perdió en 1997 en el Open de Australia ante Pete Sampras. Y en 1998 llegó su consagración definitiva, primero al imponerse en el Masters de Montecarlo ante Cedric Pioline, y después derrotando a Álex Corretja en la final de Roland Garros. Éste se vengaría en la final de la entonces llamada Tennis Masters Cup, donde le devolvió la moneda a Charly y ganó su primer gran título. Después siguió coleccionando títulos, la mayoría de ellos sobre tierra batida (16 en total), aunque también sumó cuatro sobre pista dura. Destacan los Masters de Cincinnati en 2002 y de Roma en 2004. El colofón llegó ese mismo año con la victoria en la Copa Davis, donde Moyá se impuso primero a Mardy Fish, y después a Andy Roddick en el punto definitivo de la final, consiguiendo junto a Juan Carlos Ferrero, Tommy Robredo y Rafa Nadal la segunda Davis para España

Carlos Moyá ganó el punto definitivo en la Copa Davis 2004, junto a Juan Carlos Ferrero, Tommy Robredo y Rafa Nadal

En total han sido 20 títulos individuales, con un Grand Slam y tres Masters incluidos. A día de hoy sólo hay cuatro jugadores en activo que hayan ganado más títulos que él: Roger Federer (66), Rafa Nadal (43), Andy Roddick (29) y Lleyton Hewitt (28). El ruso Nikolai Davydenko también lleva 20, y el siguiente español es Juan Carlos Ferrero en octava posición con 15 títulos. Además consiguió acabar el año en el top ten en cinco temporadas distintas: primero en 1997 y 1998, y después en 2002, 2003 y 2004.

Pero la figura de Charly ha trascendido mucho más allá de las pistas. Es uno de los personajes más queridos y carismáticos del circuito, lo que ha provocado que los más grandes tenistas del momento le rindieran un homenaje en el último ATP World Tour Finals. Además, su fama de galán le ha llevado a mantener relaciones sentimentales con caras muy conocidas en España, como la presentadora Patricia Conde y la actriz Carolina Cerezuela, con quien acaba de tener su primer hijo; y también con la tenista italiana Flavia Pennetta.

En definitiva, nos deja un grandísimo tenista y una mejor persona, que aunque sea lo que suele decirse en estos casos, esta vez está más justificado que nunca. El tenis español le debe parte de lo que es ahora, y esta semana le ha dedicado un homenaje, en el Masters Nacional que ha supuesto su retirada definitiva al perder esta tarde contra David Ferrer. Así que hoy ya si se puede decir: Gracias por todo Charly, y que te vaya bien en tu vida alejada de las pistas.

Empieza el Masters y las ocho mejores raquetas del año ya están en Londres. Son casi los mismos del año pasado, pero faltan precisamente los dos finalistas, Nikolai Davydenko y Juan Martín Del Potro, cuya temporada ha sido un infierno de lesiones y ha dejado un par de vacantes en el torneo final del año. Estarán Roger Federer y Rafa Nadal, estarán Novak Djokovic y Andy Murray, estará por supuesto el flamante número 4 del mundo, Robin Soderling, y como siempre estará Andy Roddick. Volverá David Ferrer tras dos años de ausencia; y finalmente habrá una cara nueva, el checo Thomas Berdych, a quien hace años que se le esperaba por el top 10 pero que hasta este año no se ha consolidado en esas posiciones cabeceras. Al final Verdasco estará como primer reserva, acompañado por Mikhail Youzhny y Jurgen Melzer, que si disputará el doble.

Las ocho mejores raquetas del año ya están en Londres para disputar el ATP World Tour Finals

Con este increíble menú, sólo queda anudarse la servilleta al cuello y pasar una semana en el sofá degustando tenis sin parar, porque el sorteo nos ha deparado unos tempranos cruces más que sugerentes. Con el nivel de estos ocho tenistas, es difícil ponderar quien ha salido más beneficiado del sorteo, pero entre los españoles parece que Rafa se ha llevado la mejor parte. Ferrer ha quedado encuadrado en el grupo B, a priori el de máxima exigencia, y que abrirá las hostilidades. Para abrir boca tenemos un Murray-Soderling, a quienes tan solo 20 puntos separan en la lista de entradas, donde Robin se ha colado por primera vez entre los cuatro primeros, consolidándose como el quinto magnífico del tenis actual. Y por la tarde tenemos nada más y nada menos que un Ferrer-Federer, una reedición de la final de hace tres años, en la que hasta ahora suponía la única participación del alicantino en la Copa de Maestros.

Por su parte, parece que Rafa tendrá ligeramente más fácil el camino a semifinales (o al menos todo lo fácil que se podía esperar del sorteo dada la magnitud de todos los rivales). El grupo A se abrirá mañana lunes con un Djokovic-Berdych en el turno de mediodía, y se cerrará con el Nadal-Roddick por la noche. Si todo sigue el rumbo lógico, Rafa y Nole se colarán en semifinales, pero ya sabemos de sobra que este torneo casi siempre depara sorpresas. Todos los jugadores llegan muy castigados de una dura temporada, y habrá que ver quienes llegan mejor de los ocho a estas alturas. Además hay que contar con el factor psicológico, más importantes si cabe en este torneo, el único del circuito individual en el que perder un partido no implica necesariamente un billete de vuelta a casa.

En este contexto aparece Nadal, que si finalmente consiguiera imponerse en Londres pondría el broche de oro a una temporada espectacular. Evidentemente no va a ser nada fácil, pero tampoco fue fácil ganar el segundo Wimbledon ni el primer US Open. Siendo Rafa Roland Garros si que parece un poco más fácil, pero aún así hay que ganarlo. Ahora tiene ante si la ocasión de anotarse cuatro de los cinco grandes de la temporada. Y si lo hiciera se aseguraría el número uno mundial casi hasta después de Wimbledon 2011. Pero lo mejor de todo es que Nadal parece haber llegado a un nivel en el que sólo él puede bajarse de esa posición. Está en el mejor momento de su carrera, y cada día sube puestos en todas las clasificaciones históricas. Ahora mismo le separan cinco partidos de la victoria, e incluso puede permitirse perder uno de los tres primeros.

Rafa Nadal puede cerrar el domingo en Londres el mejor año de su vida deportiva

Quizás el más difícil sea el de esta noche contra Roddick, que probablemente era el peor rival para abrir boca debido a su juego. Rafa no estuvo en Bercy y puede acusar la falta de partidos ante un rival que no da ningún tipo de ritmo, que es justo lo que necesita Nadal para entonarse. Aún así evidentemente es el favorito, y es obvio que hay que ganar a todos para llevarse el torneo (o en este caso, a dos de los del grupo y luego otros dos más), pero seguro que preferiría tener a Andy en el segundo o tercer partido. Pero es lo que ha tocado y no hay motivos para quejarse, porque ya hemos dicho que no le ha tocado el grupo difícil.

Sería bonito que consiguiera ganar su primer torneo de maestros, pero pase lo que pase Rafa puede estar más que orgulloso de la temporada que ha hecho. Se ha impuesto en tres de los cuatro grand slams, sumando para ello su primer US Open, pero es que además logró imponerse en los tres Masters 1000 de la temporada en tierra batida, que ha sido bautizado como el Clay Slam: Montecarlo, Roma y Madrid, previos a Roland Garros. Además se impuso en el ATP 500 de Tokio en pista dura. Pero quizás el dato que más asusta es que no ha perdido una sola final desde Doha, a principios de la temporada, donde le derrotó Davydenko. Ha llegado a ocho finales y se ha llevado siete títulos, lo que está creando sobre su figura un aura de imbatibilidad que tiene desquiciados a todos sus grandes rivales. Este año sus víctimas han sido Fernando Verdasco, David Ferrer, Roger Federer, Robin Soderling, Thomas Berdych, Novak Djokovic y Gael Monfils. En total cinco de sus siete rivales en Londres ya han perdido una final contra Rafa este año (sólo se han salvado Murray y Roddick, que este año no se han encontrado con él en ninguna última ronda).

Números que asustan, y mucho. Pero asusta todavía más la sensación de invencibilidad que transmite Rafa este año, la desesperación que llega a generar en sus rivales cuando se enfrenta a ellos, llevándoles a creer por momentos que resulta imposible hacerle un solo punto. Saben que si Nadal está cerca de su mejor nivel lo más probable es que la impotencia se acabe apoderando de ellos. En resumen, si consigue jugar al nivel que ha desarrollado durante gran parte de la temporada tendrá todas las papeletas para hacerse con el triunfo final.